Lo primero que suele salir es un pero: yo quiero tener una relación, pero:
-Todos -as los buenos están cogidos.
-No quiero renunciar a mi independencia.
-No quiero que me hagan daño.
-No soy lo suficientemente…
-Las relaciones dan mucho trabajo.
-Es que yo viviendo solo,-a estoy muy bien.
La lista es tan larga como personas distintas hay. La
mayoría de las veces se asume que las futuras relaciones van a ser como las
anteriores, así que qué mejor que ahorrar tiempo, sufrimiento (aunque sea
imaginario), y huir tanto como se pueda de tener una relación.
¿No crees que es lógico que si piensas que una relación trae
sufrimiento, te cuesta dinero, te hace ser dependiente, que no eres suficiente
para esa otra persona, etc. harás todo lo posible para no tenerla?
Algunas personas reconocen que se les acercan otras personas, pero
inmediatamente emprenden la huida. Buscan toda clase de peros, de
inconvenientes, de trabas, de excusas al fin y al cabo, para no tener una
relación.
En realidad,
inconscientemente, la persona muchas veces no quiere una relación, seguro que has visto a alguien a tu alrededor así, por eso boicotea
cualquier oportunidad que se le presenta, y al mismo tiempo no pone ningún tipo
de energía, para conocer a
más gente, y por tanto tener la oportunidad de conocer a su media naranja.
Es su propia energía la que está diciendo: no estoy disponible, o sí
lo estoy pero durante cinco minutos. Y por tanto bloquea la posibilidad de que
alguien se acerque. Ya sé que hablar de energía suena raro, pero seguro que
conoces gente que no es atractiva y sin embargo no tiene problemas para tener
relaciones con el sexo opuesto. Y es que su energía es distinta. Por supuesto
que parte de una actitud determinada: pensar que es posible. Muchas veces digo
que es como si llevaran un Post-it en la frente que dice: no estoy disponible,
busca en otro lado. Y reconocen que es verdad.




