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miércoles, 13 de abril de 2016

Excelencia: Desmotivadores motivados y el mejor filete del mundo

metodo sedona


¿Qué tal va la semana? Espero que bien, y espero, también, que esta entrada sobre la excelencia te ayude a llevar la semana mejor y a que si estás leyéndola en el fin de semana también te ayude a disfrutarlo más.



Excelencia


Posiblemente te estás preguntando qué tiene que ver un filete con la excelencia, aunque posiblemente ya tienes alguna idea de por dónde voy o adonde me dirijo.


Verás la excelencia es otro de esos términos que usan los modernos para muchas veces intentar (digo intentar porque se suele quedar casi siempre en un intento) motivar al personal.


Usualmente el discursito va en el estilo de que te tienes que esforzar más, que tienes que dar más de ti, que tienes que tener la excelencia como meta y una serie, normalmente larga de más “tienes que” que sólo de oírla dan ganas de echarse una siesta (algunos lo saben y por eso hacen que la gente se ponga de pie para hacer la tortura un poco más efectiva) y que dependiendo de quién dé la charlita también te puede dejar con el apenas controlable impulso de decirle al emisor-motivador-desmotivador de turno: “a ver si te aplicas el cuento…”


En serio, si alguno de estos motivadores de la desmotivación prestara más atención a los efectos que su charleta está teniendo en sus sufridos oyentes, se daría cuenta de que está consiguiendo justo el efecto contrario al que persigue. La clave aquí está en que a quien da la charla realmente no le interesa el efecto que está teniendo, sólo quiere que le obedezcan…

La RAE define la excelencia como: "Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación algo." Aprecio y estimación.



El extraño caso de los desmotivadores motivados o como convencer a alguien para que se desmotive.


Te voy a contar un caso real que desafortunadamente pasa todos los días en muchas empresas: un jefe, que en su imaginación es un líder. Que se le ocurre que toda la gente aún remotamente dependiente de él vaya a sus “charlas de motivación” primero dice a la gente que está invitada.


Como da la casualidad de que como orador se aproxima más a Fidel Castro que a un motivador, pues la gente no pica. Así que decide hacerlo obligatorio. El panorama en la charla para supuestamente “motivarte para el resto del día” es descorazonador: la gente no hace más que mirar el reloj, bostezos disimulados, ojos que no se pueden mantener abiertos.


Y no es para menos, la charla es una incesante cascada de “lo que hay que hacer” y algo así como “y además te tienes que sentir bien” en el que repite una y otra vez los mismos argumentos, con el mismo efecto: aburrimiento supremo. Ay si se le ocurriera mirar a quienes está hablando para ver qué es lo que está haciendo mal.


Pero es que para este desmotivador profesional él no hace nada mal, son los demás que no le entienden y además se frustra cuando los demás no están de acuerdo con sus imposiciones disfrazadas de consenso.



Desmotivadores profesionales: el consenso


Sobre lo que sí hay consenso es sobre su charla: los asistentes intercambian miradas de complicidad y de resignación, y a la salida comentarios del tipo “pensé que no iba a terminar nunca”, “hoy ha sido aún peor”, etc.


Ya han aprendido la lección, a pesar de que el desmotivador motivado dice que está dispuesto a debatir y a oir las opiniones de los demás sobre un tema siempre acaba con un “lo que hay que hacer es esto”.


Así que ya no hay disensiones en sus charlas (salvo algún despistado). Ya no hay preguntas, vamos a intentar que la tortura mañanera sea lo más leve posible y no alargarla, vamos a decir que sí a todo y a ir corriendo a por un café en vena que tengo mucho trabajo que hacer y encima ahora tengo más sueño que cuando llegué.


A esta clase de jefes les gusta mucho hablar de la excelencia. Y de liderazgo.


Aunque no la practiquen.


Porque la excelencia es otra cosa.


No es imponer, es entusiasmar.


No es engañar, es ser sincero.


No es sacar el látigo, es subirse las mangas,  ponerse a trabajar como uno más y echar una mano, pero no al cuello.


No es mandar, es empatía.


La excelencia, en suma es pasión.


Y sin empatía empiezan los problemas y baja la productividad.


¿Sabías que en Estados Unidos lo que más valoran los trabajadores a la hora de quedarse en un trabajo es su jefe, por encima del salario, beneficios sociales, y todo lo demás?


El “haz lo que digo y no lo que hago” no funciona. Si en una empresa la gente tiene el sueldo congelado y encima un jefe no motivador en cuanto pueda va a intentar cambiarse de empresa.



El mejor filete del mundo está en España un ejemplo de excelencia empresarial


Leyendo hace un tiempo la revista Forbes (la versión en inglés, no sé si apareció en la versión en español) empecé a leer un artículo sobre el mejor filete (aunque aquí se engloba también el solomillo y el entrecot). Hablaba de que al parecer hay consenso mundial de que el mejor filete del mundo se come en España.


Me picó la curiosidad, ¿alguna vez habías oído que el mejor filete se come en España? Yo no.  Bueno pues resulta que quien escribía describe cómo va a San Sebastián en busca de el sitio donde hacen los mejores filetes del mundo, y del que yo nunca había oído hablar.


Está en Tolosa, y dice que si no sabes a dónde vas seguro que pasabas de largo porque no llama la atención desde fuera. Cuando entras también parece que te has equivocado de sitio, dice Larry, el que escribe la crónica, que acompañado de su mujer vienen sólo para comer carne aquí.


Describe el local, con una foto que da idea de lo poco atractivo que es el sitio, como lleno de cajas de agua y refrescos de camino al comedor. Describe cómo posiblemente quien te lleve sea el propio hijo del propietario, vestido también como cocinero porque es uno de los que cocinan.


A Casa Julián van muchos americanos, y Larry dice que como empiezan a servir a la una y media del mediodía, los americanos suelen reservar esa hora, ya que comen temprano. Si aparecen por el local antes, algo que muchos hacen, se tienen que ir a dar una vuelta porque el fuego, recién encendido, ha generado un denso humo y hay que esperar a que se disuelva.


Si vas a Casa Julián comerás chuletón. Porque es lo único que hay en el menú. Y esa, justamente es la fuente de su fama y la razón de su excelencia. El dueño conoce no sólo a los ganaderos a los que compra la carne, también conoce a sus vacas, y los cortes los hace siempre igual, perfeccionando una técnica a base de repetirla.


Porque la excelencia no es decirles a los demás que tienen que hacer las cosas bien. La excelencia es hacer las cosas bien.



El secreto de la excelencia


El secreto de la excelencia es poner toda tu energía en hacer todo lo que haces bien. No es ser perfecto. La perfección no existe e intentar ser perfecto produce mucha frustración, lo contrario de la excelencia. Excelencia es querer hacerlo bien y poner todo de nuestra parte para conseguirlo. Y después ver cómo lo podemos hacer mejor.


Pero la excelencia es sobre todo disfrute, es hacer el trabajo bien aunque tu jefe no lo valore, porque es una forma de respetarte a ti mismo. Ver que conseguimos cosas nos ayuda a sentirnos mejor, aumenta nuestra autoestima y nuestra motivación. Y si no tienes un jefe muy motivador significa que el trabajo de motivarte lo tienes que hacer tú solo, pero no por tu jefe, ni por tu empresa, sino por ti, por la satisfacción del trabajo bien hecho, y que cuanto más cuesta más satisfacción da.


Habrá veces en que no veamos cómo podemos hacer las cosas mejor. Pero podemos seguir poniendo de nuestra parte, fijándonos en el resultado para ver qué podemos cambiar del proceso.


A veces nos equivocamos. 

Me ha pasado en ocasiones que he escrito alguna entrada y he pensado que es de lo peorcito que he escrito y que no va a gustar. Lo acepto y lo publico. Luego la sorpresa. Gusta más que otras entradas que para mi gusto son mejores. Me equivoco. Está claro. Así que de nuevo pongo mi energía en que esto que estoy escribiendo te guste. Ya veremos el resultado.


¿Qué opinas de los motivadores de la desmotivación?


Me gustaría conocer tu opinión, y si hay algún tema del que te gustaría que hablara también, porque hay veces que dudo, y si tengo pistas de qué te gusta voy a tiro hecho.


Que tengas un feliz y excelente día.


Y si quieres leer el artículo de Forbes aquí tienes el enlace


miércoles, 19 de agosto de 2015

13 Claves que siempre funcionan para dar feedback Constructivo y Motivador (de verdad)



Estas claves las puede aplicar y se pueden aplicar a cualquiera desde un líder en una organización hasta una mamá con sus hijos, o incluso con tu jefe. 


Si no sabes cómo dar feedback no saques el látigo, seguro que nadie te ha enseñado y "nadie nace aprendido", como dice mi madre. aunque son todas las que están no están todas las que son, así que prometo una segunda parte.

1. Esperar el momento adecuado. Si estás enfadado espera a enfriarte y ser capaz de hablar con tranquilidad, ya que no serás objetiva.


2. El Feedback no son sólo críticas. Acostumbra a dar tu opinión del trabajo de los demás dando 3 o 4 opiniones reforzadoras, positivas, motivadoras por cada negativa. Si ves que el destinatario del feedback o tú estáis estresados te puede ayudar esta entrada. He visto a muchos jefes míos dar a otros o a mí un feedback malísimo.


3. Recuerda cuál es la finalidad que persigues: echar la bronca o que la persona cambie algo. La crítica descarnada y frecuente produce rechazo instantáteo.

Si tienes dificultad en decirlo practica delante de un espejo.

Otra opción es plantearlo como una duda: ¿me estaba preguntando y quería saber qué piensas si además de haber explicado…. hubieras dado una hoja con el esquema para quienes somos un poco más visuales…¿cómo crees que había resultado?

Este tipo de técnica no la podemos usar con todo el mundo, si es alguien dado a defenderse o no acoger bien las sugerencias o las críticas, con quienes tendrás que ser un poco más contundente.


4. Refuerza los puntos positivos siempre. Recompensa el esfuerzo, no el resultado, a veces éste depende más de la suerte que de otra cosa.


5. Usa historias personales, recuerda alguna vez en que hicieras algo igual o parecido, y métete dentro de la historia tanto como puedas, hará que la otra persona te escuche con empatía, y por tanto esté más dispuesta a escucharte.


6. Empieza por lo positivo, cosas que haya hecho bien y quieras reforzar, pero tampoco te pases, la razón es vencer la resistencia que puede tener la persona ante el feedback negativo. Como dice Mary Poppins “con un poco de azúcar esa píldora que os dan pasará mejor”.

Busca qué es lo mejor que ha hecho la persona en ese caso y cómo lo ha hecho, puedes simplemente describirlo.

No digas sólo lo que hizo, manifiesta opinión: me gustó como explicaste cómo realizar el proceso de selección, fuiste muy clara al explicar los posibles problemas que se pueden presentar y quienes estábamos allí lo entendimos claramente. Fue muy hábil la exposición de las distintas posibilidades y transmitiste la información de forma amena, agradable y además me pareció brillante lo completa que fue la exposición en tan poco tiempo, creo que podíamos tener un día una charla con los demás compañeros para que les expliques cómo lo has hecho…


7. Aprende de ti mismo. Habla despacio y observa la reacción de la persona, si ves que necesita más refuerzo te permitirá hacerlo. Recuerda que se trata de reforzar la autoestima y motivación de la persona y que desde ahí cambia algo de lo que hace. 


8. Espera a estar tranquilo. Si estás enfadado o irritado no vas a pensar con la misma claridad que si estás tranquilo, y por tanto no vas a exponer la información tan eficientemente como querrías. Por tanto espera a haberte enfriado un poco antes de que digas algo de lo que te puedas arrepentir y una vez dicho no haya marcha atrás.


9. Sé muy específico acerca de qué es lo que la persona debe cambiar, si no, puede que pase desapercibido, en este artículo se comenta cómo un feedback demasiado positivo seguido de la parte negativa un poco vaga puede hacer que la persona sólo oiga lo positivo. Salvo excepciones.


10. Usa palabras positivas y generalizaciones positivas: nunca, siempre y pero se deben evitar en la medida de lo posible. Requiere cierta práctica hacerlo, porque tenemos tendencia a hacerlo de manera inconsciente.

Prueba a grabarte dándole tu opinión y escucha qué partes puedes mejorar, no te obsesiones, no pasa nada por decir algún pero, pero cuantos menos mejor, ten en cuenta que cuando estamos a la defensiva somos más susceptibles a la información negativa que a la positiva, así que cada uno de los “peros” será escuchado cinco veces más alto que los “y”.


11. Siempre en privado. No creo que necesite explicación el porqué, pero te diré que una vez en unos grandes almacenes un jefe le echó la bronca a una empleada. No sé si tenía razón o no pero me enfadé mucho por las formas mientras la persona abroncada bajaba la cabeza y pedía disculpas, encima lo que le echaba en cara era una nimiedad, estuve a punto de ponerle una reclamación, la única razón por la que no lo hice fue porque había cola y tenía mucha prisa, pero me puse claramente del lado de la “víctima”.


12. Soluciona su problema. Dale a la persona alternativas o formas de solucionar el tema. Le puedes dar información, recomendarle un curso, contarle qué es lo que te funciona a ti, etc.


13. Escucha activa. Escucha la opinión de la persona, no se trata sólo de decirle lo que piensas, puede que tenga un enfoque distinto que a ti no se te había ocurrido, y tenga parte de razón. Contéstale diciéndole con otras palabras lo que te ha dicho para que entienda que le has entendido, valga la redundancia.


Ten en cuenta también que los cambios no son fáciles para nadie, por eso puedes ofrecer tu ayuda para hacer el proceso más fácil.


A veces tenemos que ser un poco más directos, pero no perdamos de vista el objetivo: conseguir un cambio.


Me gustaría que me mandarais sugerencias de temas de los que os gustaría que escribiera, a veces tengo dudas de si de lo que escribo va a ser de interés o no, así que de ese modo voy más a tiro hecho.


Ahora si quieres regalarme un comentario añadiendo o quitando algo a esta entrada o simplemente para darme tu opinión, gracias. ¿Y ahora podrías hacer algo por mí? Usa los botones que están debajo o en el lateral izquierdo para compartir esto en las redes, y que el Universo te lo pague como te mereces ¡Gracias!

Os dejo el vídeo de la canción que mencione antes de Mary Poppins: con un poco de azúcar...y muy buenos consejos:





martes, 18 de febrero de 2014

10 Frases Inspiradoras para ayudarte a tener Éxito




Las siguientes frases contienen citas y pensamientos que espero que te ayuden a encontrar inspiración y fuerza para seguir adelante en tu camino hacia el Éxito. Puedes compartirlas libremente.











miércoles, 4 de diciembre de 2013

Los 4 Fundamentos de la Motivación

productividad



"La Gente dice que la motivación no es permanente. Tampoco lo es bañarse, por eso recomendamos que se haga todos los días". Zig Ziglar

Son muchos los obstáculos que pueden aparecer al comenzar un proyecto, pero si nosotros interferimos con nuestras propias dudas e inseguridades nos alejaremos más de él.


Hay varios factores que influyen a la hora de emprender cualquier proyecto, basándome en ellos, las siguientes son recomendaciones para no quedarnos en la fase de las ideas y poder materializarlas.


1. Imagina el mejor de los resultados

Te dará la energía que necesitas para empezar y seguir. 


No imagines el peor de los resultados sólo va a producir que estés muerto de miedo, y que, por tanto, no seas capaz de empezar a hacer la tarea, por pequeña que sea. Imagina por el contrario cuál es el mejor resultado que puedes obtener. 


Bien, ya tienes tu objetivo. Ahora puedes diseñar un plan con los pasos que te permitan acercarte más a tu meta, y también prever cuáles son las cosas que podrían causar que no la consiguieras, con una salvedad, los obstáculos los vas a tener en cuenta para establecer alternativas y estrategias para superarlos, seguro que habrá alguno que no superes, pero es lo que hay.


2. Ten presente que siempre, en cualquier momento puedes o hacer las cosas de otra manera. 

Es cierto que si no haces nada para cambiar todo seguirá igual, pero, también es cierto que siempre puedes cambiar o actuar de otra forma, y ser consciente de tus fallos te da ventaja sobre los que no lo son: te da la posibilidad de cambiarlos y de mejorar. 



3. Tu vida no depende del resultado. 

Así que no hagas que toda tu vida dependa de ello. 


Es decir, puede que ese proyecto sea muy importante para ti, pero si no sale (y reconozcamos que eso puede pasar) tu vida no se acaba ahí. 


Para esto puedes tener un plan b, y añadirle todas las letras del alfabeto, incluida la ll. 


4.  Céntrate en el proceso y no en el fin. 

Si tu finalidad es aprender y sacar todo lo que puedas del proceso te será mucho más fácil seguir adelante.



Es cierto que la motivación no es permanente, como dice Zig Ziglar, por eso encontrar las formas de motivarnos cada día es parte de nuestro trabajo diario.


Sólo se fracasa cuando no se hace nada.  Cómo dijo Roosevelt: "No debemos temer a nada excepto al mismo miedo". Y cuando nos planteamos superarnos a nosotros mismos, en lugar de compararnos con alguien, es mucho más fácil.


Aunque su proyecto era su sueño no estaba motivada para llevarlo a cabo y dar los pasos necesarios para conseguirlo.


Conseguir objetivos precisa establecer objetivos previamente. ¿Qué objetivos te planteas en tu día a día?
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